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Echando El Cierre A 2017

Echando el cierre a 2017

Y así, poco a poco, el año 2017 va llegando a su fin. Este que termina ha sido un año extraño, una especie de tiovivo de feria, con unos momentos muy altos y otros muy bajos. Si la primera parte del año fue muy bonita, ilusionante y de color de rosa; la segunda parte ha estado llena de nubarrones, de esos negros y feos de tormenta otoñal.

Como solía hacer anteriormente, voy a aprovechar estas líneas para tomarme un momento y echar la vista atrás, pero también para reflexionar sobre qué expectativas tengo para el año que entrará en unos días.

Y es que 2017 no ha sido un año típico. Ha sido un año que empezaba en Holanda y Barcelona, y que termina en Valencia y Madrid. Un año que debía ser el de mi consolidación dentro del proyecto internacional que estaba liderando y que ha terminado en modo start-up. Un año que empezaba en un avión, y terminará entre trenes y coches. Sí, 2017 también ha sido el año en que hemos tenido que volver a comprar, pese a nuestro disgusto, un coche.

De nuevo una mudanza, y de nuevo un cambio de país. Pero esta vez, ha sido para volver a casa, y eso lo compensa casi todo. Ha sido un año de grandes decisiones, especialmente en el área profesional. Seguramente, hace 12 meses no nos habríamos imaginado terminar donde vamos a terminar el año. Y sí, es cierto que en estos vaivenes hemos perdido cosas, pero creo que han sido las decisiones acertadas y que eran los caminos que teníamos que tomar en los momentos adecuados. Veremos si dentro de un tiempo seguimos pensando lo mismo. De momento, tenemos campo para seguir corriendo y creciendo, que no es poco.

Personalmente estamos bien, pero pronto estaremos mejor. Seguramente ha sido la parte donde los altibajos han sido más grandes. Es curioso como la vida puede ponerte en lo más alto y en lo más bajo en solo un fin de semana para olvidar. Bueno no, nunca lo podremos olvidar.  Imposible. Pero esto no va de olvidar, sino de levantarse y superarse.

2017 ha sido un año de grandes retos

En la vertiente deportiva, 2017 ha sido un gran año. Otro año más que siento que he progresado en mi rendimiento, a pesar de que las condiciones meteorológicas en Holanda tampoco son las mejores del mundo para preparar etapas de montaña. Sobre todo en la primera parte del año fueron salidas muy largas en solitario con lluvia, viento e incluso nieve. Mucho tirar de coco, pero todo el esfuerzo valió la pena.

Entre los objetivos conseguidos, destacaría la Lieja-Bastoña-Lieja (por fin pude terminar sus 270 kilómetros sin problemas mecánicos), la Rompepiernas (a la que volvimos un año más), dos de las vueltas preciosas que tenemos por Valencia, como son las marchas de 7 Picos y Gúdar, y sobre todo, el Tour de Montblanc. Una increíble aventura de más de 330 kilómetros y 8.000 metros de desnivel positivo de la que me quedé con muy buen sabor de boca, y a la que tengo previsto volver más pronto que tarde.

Como digo, muchas horas de rodillo cuando todo el mundo dormía, muchas horas de soledad por carreteras holandesas donde la cabeza debatía con las piernas a cada rato y sobre todo, muchos sacrificios personales y tiempo familiar invertido. Tengo la enorme suerte de contar con alguien que me apoya de forma incondicional en aquello que me gusta. No podría haberlo conseguido sin ti.

Y ahora, vamos a por el 2018

El año deportivo volverá a estar concentrado entre los meses de Mayo a Julio, donde serán 3 los objetivos principales. Primero, a final de mayo nos enfrentaremos a los 285 kilómetros y 6.000 metros de desnivel acumulado del Desafío Titánico. A final de Junio, veremos si soy capaz de subir al Everest, en un proyecto personal que me llena de ilusión. Y finalmente, a principios de Agosto, volveré a La Purito por tercera vez. Por en medio, iré salpicando el calendario de diferentes marchas de preparación como La Rompepiernas (no se pueden perder las buenas costumbres), la Mussara o la Ruta Minera. Muchos kilómetros por delante y mucha ilusión puesta en los principales retos del año.

A nivel personal, creo que el año será un éxito si consigo arrancar alguno de los proyectos que tengo en mente. Tampoco se trata de ideas revolucionaras, se trata más bien de demostrarme algunas cosas a mí mismo. Un reto más.

Me gustaría hacer (al menos) un gran viaje y algunos más cortos por algunos lugares de Europa (Estambul tiene bastantes números), aunque tenemos una cuenta pendiente con Estados Unidos que quizá podríamos intentar saldar.

Y por lo demás, mis planes pasan por disfrutar de la familia, de los amigos y del clima tan fantástico que tenemos en Valencia. Los últimos meses han sido complicados y nos merecemos volver a darle sentido a todo. De momento, estando en casa todo parece más fácil.

En cierto sentido, tengo la sensación de estar de nuevo en la casilla de salida. Pero no lo digo como algo negativo, sino todo lo contrario. Paramos, interiorizamos lo aprendido y seguimos. El 1 de Enero, muchas cosas volverán a empezar. Pero esta vez, van a salir tal y como queremos que salgan. Vamos a por el 2018!!

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