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Los Coches Autónomos Reinventarán Los Seguros

Los coches autónomos reinventarán los seguros

Comentaba Enrique Dans este fin de semana (y no es la primera vez que lo hace) acerca de cómo las tecnologías y “aparatitos” enfocados en medir la (frecuencia cardíaca, sueño, pasos, calorías, azúcar o alcohol en sangre, etc) afectarán al sector de los de salud. En esta ocasión, la reflexión estaba relacionada al futuro del Obamacare.

En las anteriores menciones, la referencia estaba más enfocada a las oportunidades y retos a los que se enfrenta el sector de los seguros de salud. Cómo la información obtenida a través de todos estos sensores podría impactar en la forma en que las empresas calculan sus costes y cobran a sus clientes. Básicamente, si tu pulsera está midiendo continuamente ciertos parámetros, será más fácil determinar qué tipo de problemas potenciales de salud tendrás y por lo tanto, cuánto costarás. De hecho, algunas empresas del sector ya empiezan a regalar pulseras de actividad entre sus clientes.

Es la tendencia actual, machine learning por todos lados. Y personalmente, no lo veo mal, siempre que se use correctamente. Seguramente, un ordenador sea capaz de identificar patrones en nuestro cuerpo que ni nuestros médicos ni nosotros mismos, seamos capaces de identificar. Sin duda, esta información será de gran ayuda para los profesionales sanitarios y facilitará los tratamientos en un futuro.

El tema me ha recordado un artículo que leí recientemente sobre la necesidad de las compañías de seguro de coches de reinventarse debido a la aparición de los vehículos autónomos. El artículo venía a decir que, aunque veamos extenderse esta tecnología, las compañías de seguros tardarán en ajustar sus tarifas.

Los coches autónomos ya están aquí

Hoy en día, pocas personas ponen en duda que los coches autónomos pronto inundarán las carreteras. Prácticamente todos los días podemos leer alguna noticia sobre una nueva capacidad y ventaja que ofrecen. Que si ya han aprendido a identificar vehículos de emergencias, que cómo evitarán los atascos o cómo harán nuestras vidas más seguras. No hay duda, el futuro pasa por los vehículos autónomos.

Pero además, esta tecnología traerá consigo una metamorfosis para multitud de sectores que tendrán que adaptarse – los que puedan – o simplemente desaparecer. Desde autoescuelas hasta compañías de alquiler, talleres de reparación o autopistas, por poner algunos ejemplos. Básicamente, todos los sectores relacionados con el transporte por carretera se verán afectados. También las compañías de seguros. Sin embargo, este artículo comenta, en base a un estudio de Forrester, que los precios de los seguros tardarán en ajustarse.

El argumento esgrimido es que si bien es cierto que habrá menos accidentes, las reparaciones serán mucho más caras porque se tratará de sistemas mucho más complejos. No es lo mismo reparar un golpe en el parachoques que un sistema de sensores de posición.

Personalmente, no estoy de acuerdo. Al igual que pasa con los seguros de salud, si baja la tasa de siniestralidad, bajarán los costes para las compañías y los precios a los consumidores. La competencia, en el peor de los casos, se encargará de ello. Si puedo saber con antelación tu problema físico y prevenirlo, tendré menos gastos finalmente, y además mejoraré el servicio.

También el número de pólizas descenderá, puesto que el número de vehículos privados descenderá. Aquí mi apuesta sobre el uso del coche como un servicio bajo demanda. Habrá menos coches porque la gente no los necesitará, únicamente tendrá una necesidad puntual de transporte.

Mejor prevenir que curar

Hay un dicho popular que dice que siempre es mejor prevenir que curar. Sin duda, esta afirmación podría aplicarse tanto al ejemplo de los vehículos como al de la salud. Desde luego, si somos capaces de prevenir los acciones (y sabemos que gran parte de ellos ocurren por errores humanos) reduciremos el coste de las reparaciones e indemnizaciones. Del mismo modo, la mejor forma de evitar costosos tratamientos médicos sería ejercer la medicina preventiva. Nuestros coches o nuestras pulseras serán capaces de alertarnos cuando detecten un comportamiento (o estado de algún componente) anómalo que pueda generar un mayor coste futuro.

Así que no auguro un buen futuro para las compañías de seguros de coches. Por mucho que intentarán resistirse, como pasa con todos los sectores económicos heridos de muerte. Sin duda, estamos viviendo una de las mayores transformaciones tecnológicas (y económicas) de la historia.

Tres conceptos a tener en cuenta

El estudio de Forrestes, Autonomous Vehicles Will Reshape the Global Economy, al que hacía referencia destaca tres interesantes conceptos en relación al futuro de los coches:

  • Los fabricantes de coches pasarán a ser compañías de alta tecnología. Se fabricarán menos unidades pero serán mucho más complejas
  • Las empresas de logística y distribución serán las primeras en adoptar los vehículos autónomos
  • Los coches pasarán de fomentar la experiencia de conducir a la experiencia vivida en su interior con sistemas de comunicación y entretenimiento

 

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